Todo lo que debes saber sobre el culturismo femenino

culturismo femenino

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Siempre ha existido, a nivel general, cierta reticencia hacia el culturismo femenino que ha frenado su evolución frente al culturismo masculino. Esto es porque los cánones de belleza tradicional, a los que las mujeres, por desgracia, han sido históricamente sometidas, no se vinculan con un cuerpo de mujer musculoso.

Culturismo femenino

Esto ha llevado a que sean muchas las mujeres que quieren estar sanas y hacer ejercicio, pero no intentan llegar a un nivel de musculatura que les lleve a poder competir. No obstante, esto ha cambiado en los últimos años.

Cada vez hay más mujeres asiduas al deporte, y que sueñan con competir en culturismo. Por todo eso, hoy desde Deporte y Nutrición 10, queremos hablar de los falsos mitos que hay en torno al culturismo femenino. De su evolución a lo largo de la historia y de algunos consejos útiles para quienes están pensando en competir.

¡Vamos a ello!

¿Qué tipos de culturismo femenino existen?

Uno de los asuntos más problemáticos que siempre habían hecho del culturismo femenino algo distinto al masculino, es el tema de la testosterona. Porque las mujeres producen menor cantidad de testosterona, y esta es la responsable del aumento del tamaño muscular.

Por ello, cuando el culturismo femenino era entendido de la misma forma que el masculino, lo que sucedía es que muchas mujeres tenían que acudir a los esteroides anabólicos. Ya no es así, y ahora hay diferentes tipos de culturismo para que las mujeres compitan:

  • El culturismo tradicional, que es el que te contábamos ahora mismo, y que básicamente consiste en intentar ganar masa muscular, mostrando así cuerpos con muy buena definición.
  • El culturismo femenino fitness, que trata de lograr cuerpos igualmente muy atléticos y definidos, pero no tan musculados como en el caso del tradicional.
  • El culturismo femenino de figura, realmente similar al fitness, haciendo ejercicios para lograr ese cuerpo atlético y definido, pero sin que durante la competición exista la obligatoriedad de una rutina fitness. Es decir, únicamente juzgando la forma física.
  • El culturismo femenino bikini, que es la modalidad dentro del culturismo de mujeres más actual, y cuyo nombre viene precisamente porque la competición es en bikini y tacones. Las vistas laterales del cuerpo no son tenidas en cuenta, y solo se juzga la forma física de frente y de espaldas

Porque tras las ganas de hacer deporte y muscular el cuerpo, tiene que haber un conocimiento amplio sobre la capacidad de cada cuerpo para poder alcanzar ciertas metas. Y para ello, la mejor forma es sin lugar a dudas, elaborar diferentes tipos de competición.

Un entrenamiento estricto y una dieta equilibrada

Elija el tipo de culturismo femenino que elija una mujer, todos ellos tienen una base en común que es la preparación para poder llegar a competir. Y esta no solo consiste en un entrenamiento estricto, que es obvio, sino también en una combinación con una dieta alimenticia que valga para lograr objetivos.

Hay varios puntos muy importantes que cualquier mujer que esté interesada en el culturismo femenino debe saber. En primer lugar, está la necesidad de establecer horarios muy regulares para llevar a cabo una rutina. Solamente así se puede lograr una forma física que sirva para competir.

Y en segundo lugar, dentro del hecho de tener una rutina con horarios siempre iguales, está la de dedicar al menos cinco días a la semana. Hay muchas mujeres que, dependiendo del tiempo que tengan y los objetivos que se hayan marcado, pueden dedicar seis días a la semana.

Por supuesto, este entrenamiento tan estricto debe ir acompañado de una alimentación muy cuidada. Específicamente se necesitan muchas verduras y alimentos muy ricos en proteínas. La ingesta de hidratos de carbono, por otra parte, debe ser considerablemente más baja en comparación con otros grupos de alimentos.

Ahora bien, si nos preguntas a nosotros, siempre te recomendaremos que si estás preparándote en el ámbito del culturismo femenino, debes de hablar siempre con profesionales. Porque cada cuerpo es un universo, y cada persona necesitará unas pautas: días concretos de entrenamiento, dietas ajustadas a su tipo de cuerpo y un margen de tiempo para empezar a competir más ajustado o más largo.

La evolución del culturismo femenino a lo largo de los años

Han tenido que pasar décadas para que se llegue a la connotación que hoy en día se tiene sobre el culturismo femenino. Porque comprender que una mujer puede aspirar a competir con un cuerpo tonificado y armonioso, y no exageradamente musculado, ha sido el secreto clave del éxito.

En los años setenta ya empezaron algunas pioneras de lo que en ese momento se entendía como culturismo femenino, y que consistía en seguir los mismos parámetros en los que competían los hombres. Un ejemplo fue Lisa Lyon, que de hecho hoy en día no entraría dentro de los estándares del culturismo femenino bikini.

Un buen volumen y una musculatura marcada son posibles, pero dentro de las propias condiciones físicas de cualquier persona del género femenino. Tendrían que llegar los años ochenta y noventa para que ello se materializase en algunas mujeres que competían como Iris Kyle o Cory Everson.

Y al fin, en los años 2000 fue cuando se llegó a lo que hoy en día se conoce como el body fitness, y que es el antecesor de los tipos de culturismo femenino que siguen existiendo hoy en día. En ellos las mujeres logran un cuerpo increíblemente tonificado, pero no con una musculatura extrema que muchas veces no se puede conseguir de forma natural y, sobre todo, saludable.

¿Qué te ha parecido todo lo que te hemos contado sobre el culturismo en el que compiten mujeres? ¿Sabías que, efectivamente, ha sido una disciplina con una evolución constante para adaptarse a nuevos conocimientos?

¡Te leemos!